
La canción laborista.
¡A luchar laboristas! Ya llega la hora
de estrechar filas sobre los caminos
y emprender la heroica marcha redentora
hacia la conquista de nuestros destinos.
Arriba los brazos y los corazones,
el músculo fuerte de la juventud
y unidos gritemos en nuestras canciones
¡salud proletarios del mundo, salud!
De pie los que llevan como una bandera
izada en el mástil de la rebelión
los fervores de una lucha justiciera
cual ánfora roja de renovación.
Los pueblos que llevan la huella profunda
de una intensa lucha por la libertad
regaron su sangre pródiga y fecunda
por romper el yugo de la iniquidad.
De esos pueblos surgen voces libertarias
gritos generosos de fraternidad
y van encendiendo grandes luminarias
sobre el panorama de la humanidad.
Abramos los brazos y los corazones
y en el gran desfile de la multitud
gritemos unidos en nuestras canciones
¡salud proletarios del mundo, salud!
José Alejo Capelo Cabello, Guayaquil Ecuador, abril de 1934.
Harapo.
¡Harapo!
Trapo negro
Trapo sucio
Trapo hediondo de los parias
En el mástil de mis ansias redentoras
Vas flotando como símbolo de lucha
José Alejo Capelo cabello, Guayaquil, 1935.
¡A luchar laboristas! Ya llega la hora
de estrechar filas sobre los caminos
y emprender la heroica marcha redentora
hacia la conquista de nuestros destinos.
Arriba los brazos y los corazones,
el músculo fuerte de la juventud
y unidos gritemos en nuestras canciones
¡salud proletarios del mundo, salud!
De pie los que llevan como una bandera
izada en el mástil de la rebelión
los fervores de una lucha justiciera
cual ánfora roja de renovación.
Los pueblos que llevan la huella profunda
de una intensa lucha por la libertad
regaron su sangre pródiga y fecunda
por romper el yugo de la iniquidad.
De esos pueblos surgen voces libertarias
gritos generosos de fraternidad
y van encendiendo grandes luminarias
sobre el panorama de la humanidad.
Abramos los brazos y los corazones
y en el gran desfile de la multitud
gritemos unidos en nuestras canciones
¡salud proletarios del mundo, salud!
José Alejo Capelo Cabello, Guayaquil Ecuador, abril de 1934.
Harapo.
¡Harapo!
Trapo negro
Trapo sucio
Trapo hediondo de los parias
En el mástil de mis ansias redentoras
Vas flotando como símbolo de lucha
José Alejo Capelo cabello, Guayaquil, 1935.
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